sábado, 28 de mayo de 2011

PEQUEÑECES - IV

Fuera de juego

futbolenlacalle

No hace muchos meses, en la plaza rompieron un par de asientos de piedra artificial, que buenas pesetas o euros habrían costado al Ayuntamiento (o sea, a nosotros). Además, se rompieron las farolas y se arruinaron las papeleras. También han roto los carteles que anunciaban que estaba prohibido romper lo que ya estaba roto. Esas normas incluían los juegos de cualquier clase que pudieran ser perjudiciales para el mobiliario urbano.

En un principio al Policía Local, dado el fallo habitual de la conciencia ciudadana, se ocupó de impedir, por ejemplo, los juegos de pelota (de balonazo). Pero, como todo se relaja, hemos vuelto a las andadas. Se dan sus buenos patadones, se sube y se salta a los bancos, se rompen las gafas a las abuelitas… Incluso los papás cuarentones intercambian balones con sus tiernos retoños, poniendo en peligro la comodidad y el físico de los paseantes.

Sería muy interesante una pequeña campaña de alfabetización ciudadana, concienciación dicen ahora, que indicara a los aficionados al pelotón donde están los lugares adecuados para su práctica, que los hay, por donde nunca se meterán los tranquilos paseantes, y donde las farolas están a salvo por protección o distancia.

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